Riesgos internos y externos, el pulso de la economía mexicana en 2026

La empresa advierte de factores negativos como la desaceleración económica, la falta de impulso al consumo interno y a la inversión, la renegociación del T-MEC y la caída de remesas.
Solunion México, presentó su informe “México, Crecimiento Moderado, Inversión Contenida y Balance de Riesgos”, en el que advierte de riesgos internos y externos que generarán un crecimiento moderado de la economía mexicana, así como una disminución en la inversión para este año.
“La economía mexicana desacelera por décimo trimestre consecutivo mientras el consumo pierde impulso y la inversión retrocede. La política monetaria se flexibiliza, pero los riesgos internos y externos siguen marcando el pulso de la actividad hacia 2026”, indica el documento.
Expone que los resultados preliminares del Producto Interno Bruto (PIB) correspondientes al tercer trimestre de 2025 confirman una desaceleración sostenida de la economía mexicana, que sumó 10 trimestres consecutivos, además de que el componente inflacionario tuvo en ese año un mayor peso, reflejando un entorno de menor dinamismo económico.
Desde la perspectiva de la demanda agregada, señala el informe, todos los componentes mostraron moderación, con un ajuste más visible en la inversión en activo fijo. También destaca el menor dinamismo del consumo privado, que representa alrededor de 60% de la economía nacional.
“Hasta el momento, los menores niveles de inversión son reflejo de la culminación de algunos proyectos gubernamentales y la transición en las actividades debido al cambio de gobierno”, revela Solunion México.
Destaca que si bien las exportaciones experimentaron un crecimiento de 6.1% en términos nominales, las importaciones moderaron su avance, lo que confirma un menor dinamismo de la economía interna, aún en un contexto de apreciación sostenida del peso.
Caen remesas, pero se mantiene financiamiento
Respecto a las remesas, señala, hubo una disminución durante los primeros nueve meses de 2025, tras varios años de crecimientos relevantes. Esto implicó que el déficit de la cuenta corriente se financiara en menor medida con el ingreso de remesas, lo que en un futuro debería de ajustarse a un mayor financiamiento externo.
Pese al menor dinamismo económico, el financiamiento se mantuvo. A octubre de 2025, el crédito a empresas privadas no financieras aumentó 4.7% en términos reales, ligeramente inferior al 6.6% observado un año antes. En los mismos periodos, los créditos a la vivienda aumentaron 1.7% real y 2.9%, respectivamente, mientras que el crédito al consumo mostró dinámicas similares, al crecer 8.9% real en octubre 2025.
El presupuesto aprobado para 2026 contempla un incremento real de 6% en el gasto público, lo que llevaría el déficit fiscal a 3.6% del PIB, prácticamente sin cambios frente a 2025.
El informe de Solunion México destaca que si bien factores como un mayor gasto a programas sociales y a proyectos de inversión, así como la derrama económica que traerá la realización del Mundial de futbol 2026, podrían ayudar a sostener cierto dinamismo, no se identifica un catalizador estructural fuerte para la actividad económica, mientras persisten riesgos externos como la renegociación del T-MEC y la disminución de remesas.
En ese sentido, recomienda revisar la ejecución del presupuesto de 2026, que podría influir en diversos sectores e industrias (construcción, metalmecánica y equipo de transporte, entre otras) y que, a su vez, podrían impactar en el consumo.
Finalmente, resalta la importancia de mantener controlada la inflación general y tener un tipo de cambio estable, para lograr tener mejores tasas de financiamiento y menor presión a los balances de las empresas.

