3 gigantes centenarios que siguen escribiendo su historia en México
Por Ángel Martí
La longevidad empresarial en México es una rareza. En un país donde la esperanza de vida de una compañía apenas supera los ocho años, hablar de organizaciones que han sobrevivido más de un siglo es hablar de resiliencia, adaptación y visión estratégica. Estas empresas no solo han resistido crisis económicas, guerras y transformaciones sociales: han sabido reinventarse para seguir vigentes en 2026. Sus historias son también las historias de México, porque cada una refleja un capítulo distinto de nuestra evolución cultural y económica.
1. Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma: de Monterrey al mundo
Fundada en 1890, la cervecería nació en Monterrey como un proyecto local que pronto se convirtió en símbolo nacional. Marcas como Sol, Tecate y Bohemia no solo conquistaron paladares, sino que se transformaron en íconos culturales. Hoy, bajo el paraguas de Heineken México, la empresa mantiene su relevancia global y se posiciona como líder en innovación sustentable, apostando por energías limpias en su producción y por campañas que buscan conectar con nuevas generaciones. Su historia es la de una compañía que supo pasar de ser regional a global sin perder raíces.
2. Grupo Modelo: la Corona que conquistó el planeta
En 1925 nació Grupo Modelo, y en 2025 celebró su primer centenario con un logro que pocas empresas mexicanas pueden presumir: haber convertido a Corona en la cerveza más reconocida del mundo. Lo que empezó como un emprendimiento nacional se transformó en un gigante global, hoy parte de AB InBev, que exporta a más de 180 países. En 2026, Grupo Modelo enfrenta el reto de mantener su liderazgo en un mercado cada vez más competitivo, apostando por innovación en bebidas bajas en alcohol y estrategias de sostenibilidad. Su legado es claro: demostrar que una marca mexicana puede convertirse en símbolo planetario.
3. El Palacio de Hierro: lujo con historia
Fundado en 1891, El Palacio de Hierro fue el primer almacén de lujo en México. Su nombre proviene de la estructura metálica que sorprendió a la Ciudad de México en una época en que el hierro era símbolo de modernidad. Más de un siglo después, la cadena se ha reinventado como referente de experiencias premium, donde el retail se mezcla con gastronomía, moda y estilo de vida. En 2026, El Palacio de Hierro sigue expandiendo su concepto de “soy totalmente Palacio”, apostando por experiencias digitales y físicas que buscan fidelizar a un consumidor cada vez más exigente. Su historia es la de una marca que convirtió el lujo en parte de la identidad mexicana.
Estas tres empresas centenarias no son reliquias del pasado. Son protagonistas de un México que se reinventa y busca competir en el escenario global. Su longevidad es prueba de que la narrativa empresarial no se construye solo con productos, sino con visión, coherencia y capacidad de adaptación. En un país donde la mayoría de las compañías mueren jóvenes, ellas son la excepción que confirma la regla: gigantes que siguen escribiendo la historia.


