Empresas convierten la capacitación de empleados en estrategia de crecimiento
Por Antonio Mena
La tecnología está cambiando rápidamente las tareas de muchos puestos. Inteligencia artificial, análisis de datos y automatización están creando nuevas necesidades dentro de las empresas.
El World Economic Forum, en su Future of Jobs Report 2025, estima que 39% de las habilidades actuales de los trabajadores cambiarán o quedarán obsoletas entre 2025 y 2030. Además, 63% de los empleadores considera la falta de habilidades como una de las principales barreras para transformar sus negocios.
Eso hace que capacitar a los empleados actuales tenga cada vez más sentido.
No todo se resuelve contratando
Buscar una persona que ya domine todas las herramientas que necesita una empresa puede ser complicado. Incluso si se encuentra, probablemente habrá que volver a capacitarla dentro de unos años.
Por eso el upskilling y el reskilling están ganando importancia: mejorar las habilidades que una persona ya tiene o prepararla para realizar nuevas funciones.
El beneficio no es únicamente para el empleado. La empresa conserva conocimiento interno y puede adaptarse sin tener que empezar de cero cada vez que cambia una tecnología.
La capacitación suele verse como un gasto que aparece en el presupuesto de Recursos Humanos. Pero cuando una nueva habilidad permite automatizar un proceso, desarrollar un producto o atender mejor a un cliente, la conversación cambia.
Las empresas que aprendan más rápido que su competencia tendrán una ventaja difícil de copiar, porque su principal activo estará creciendo mientras trabajan.


