Escuelas privadas en AL operan al 62% de su capacidad por falta de gestión financiera y administrativa: mattilda

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- El informe “2026. El cambio que viene” destaca los tres grandes retos del sector: mejorar la cultura financiera, la eficiencia y la tecnología en las instituciones educativas.
- Tienen un reto de estructura y requieren integrar procesos que les den visibilidad financiera y les permitan impulsar su crecimiento tecnológico.
Las escuelas particulares de América Latina presentan una madurez pedagógica y posibilidad de crecimiento, pero operan, en promedio, al 62% de su capacidad instalada. Esto no sucede porque falte demanda, sino porque requieren fortalecer su gestión financiera y administrativa para atraer más estudiantes, invertir en tecnología y consolidar su crecimiento, revela el informe 2026. El cambio que viene, elaborado por la empresa mexicana mattilda.
El estudio muestra que las instituciones educativas de la región no tienen un problema de vocación, sino de estructura. Aunque cuentan con infraestructura suficiente para recibir a más alumnos, la dependencia casi exclusiva de las colegiaturas y la falta de herramientas de gestión reducen su capacidad para invertir en innovación, marketing y transformación digital.
Este dato no quiere decir que no haya padres de familia buscando distintas opciones educativas para sus hijos, sino que las escuelas no invierten para captar a esos niños o jóvenes en sus matrículas, ya que apenas les alcanza para pagar la nómina, pues la mayoría dependen de un único ingreso: la colegiatura, indica el informe.
Cuando se observa su estructura de costos, se entiende el panorama: “el 64.5% de las escuelas destina más del 40% de sus ingresos a nómina, mientras 64.7% invierte menos del 5.0% en marketing. El dinero alcanza justo para mantenerse. No para crecer, no para atraer, no para transformar”, expone.
La encuesta, realizada a directores, rectores y administradores entre febrero y abril de 2026, destaca cuatro ejes temáticos que agrupan los principales retos de las escuelas privadas en América Latina, principalmente en México, Colombia y Ecuador: futuro y mentalidad, salud financiera, cultura de la eficiencia y tecnología.
Cuatro hallazgos para construir escuelas más sostenibles
1. Hay capacidad instalada… pero no alumnos suficientes. Las escuelas operan en promedio a 62% de su capacidad instalada. El 63.5% no supera el 80% de ocupación. En México, el promedio es de 369 alumnos inscritos frente a 500 lugares disponibles. Hay sillas vacías todos los días.
2. La liquidez limita el crecimiento. En la región, 64.5% de las escuelas destina más de 40% de sus ingresos a nómina y 64.7% invierte menos de 5% en marketing. El 91.7% reconoce que la cartera morosa afecta su operación mensual y 2 de cada 3 quisiera crédito, pero solo uno de cada tres tiene acceso.
“La salud financiera de una escuela no se construye con más ingresos; se construye con visibilidad en tiempo real de lo que entra, lo que sale y lo que está por llegar. Lo demás son síntomas”, indica el reporte de mattilda.
3. La tecnología genera más fragmentación que eficiencia. El 93.7% de los directivos dice que la tecnología le da más soluciones que problemas y 90% de sus equipos adopta nuevas herramientas con facilidad. Pero 63.9% trabaja con múltiples proveedores desconectados y 85% reconoce que duplica tareas.
“Las escuelas se perciben como eficientes, capacitan constantemente a sus equipos y, aun así, 85% sigue duplicando tareas en sus procesos administrativos. El problema no es la actitud ni el esfuerzo: es la falta de integración”, señala el análisis.
4.Miran al futuro con optimismo, pero sin colchón. El 95.9% de los directivos o administradores de escuelas cree que estará mejor en cinco años y 92.3% tiene proyectos de crecimiento para 2026. Sin embargo, 58.4% no tiene reservas para seis meses, 70.8% no llegaría al año y 80.8% no aguantaría dos años sin ingresos.
“Invertir sin colchón y crecer sin cultura financiera es una apuesta que, en tiempos volátiles, puede suponer un riesgo excesivo. La pregunta no es si las escuelas son financieramente sólidas, sino si están en el proceso de construir las condiciones para serlo”, destaca el informe.
Un reto de gestión, no de vocación
Para Jesús Lanza, CEO de mattilda, los resultados muestran un sector con enorme potencial de crecimiento.
“No estamos ante un sector deprimido o sin capacidad de transformación. Estamos frente a instituciones con una enorme vocación educativa, pero con estructuras administrativas que necesitan evolucionar para responder a los desafíos actuales.
“Las escuelas ya demostraron que saben enseñar. El siguiente paso es construir organizaciones financieramente más sólidas para que puedan seguir transformando vidas durante las próximas décadas”, expone Jesús Lanza.

