Estrategias y riesgos en el mercado stablecoin

Estrategias y riesgos en el mercado stablecoin
- El volumen de transacciones anuales en stablecoins alcanzó los 35 billones de dólares en 2025.
- Movantis facilita actualmente el movimiento de 60.000 millones de dólares anuales en mercados globales.
El ecosistema de los activos digitales presenta una dualidad operativa y regulatoria. Por un lado, la infraestructura financiera global integra protocolos de activos estables para optimizar el flujo de capitales. Por otro, las autoridades monetarias internacionales señalan vulnerabilidades estructurales en materia de seguridad y control financiero.
La eficiencia operativa en los pagos transfronterizos
En días pasados, la plataforma de infraestructura financiera Movantis ha formalizado su participación en Circle Payments Network (CPN). Esta integración permite la ejecución de transacciones transfronterizas mediante el uso de stablecoins, eliminando las fricciones técnicas de los sistemas de pago convencionales.
La operatividad de este modelo se basa en una red que abarca más de 80,000 puntos de pago y conexiones con 70 operadores de transferencia de dinero (MTOs) en 130 países.
Movantis opera tanto como Institución Financiera Originante (OFI) en los Estados Unidos como transmisor de dinero licenciado, y como Institución Financiera Beneficiaria (BFI) en varios países de América Latina a través de entidades locales con licencia, lo que facilita la conversión de estos activos a moneda local en más de 10 países de la región.
Sobre estas capacidades técnicas, Pablo Hernández de Cos, director gerente del Banco Internacional de Pagos (BIS), entidad bancaria con sede en Basilea, Suiza y que funciona como el “banco central de los bancos centrales”, ha reconocido las utilidades de estos instrumentos:
“Las stablecoins funcionan como vía de entrada y salida del ecosistema cripto, facilitan su integración con contratos inteligentes y permiten pagos transfronterizos más rápidos, sorteando las fricciones de las infraestructuras convencionales”.
Los desafíos de integridad y regulación global
A pesar de la optimización logística, el mercado de las stablecoins, valorado en más de 320.000 millones de dólares, genera cuestionamientos en los organismos de supervisión. La principal preocupación reside en la naturaleza de las transferencias realizadas fuera de los perímetros bancarios tradicionales.
El análisis del BIS advierte que el uso de estos activos en blockchains públicas y a través de monederos no custodiados dificulta la supervisión institucional. Al respecto, Hernández de Cos puntualizó los riesgos asociados a la falta de controles de identidad:
“La circulación de stablecoins en blockchain públicas limita la eficacia de la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo”.
Asimismo, el directivo señaló que una expansión desmedida de estos activos podría alterar los mecanismos fundamentales de la economía:
“Si las stablecoins llegaran a competir con las formas convencionales de dinero, tendría consecuencias relevantes para la provisión de crédito, la estabilidad financiera, la integridad financiera, la política monetaria y la fiscal”.
El ancla en el sistema fiduciario
La coexistencia de la infraestructura privada, como la representada por la alianza entre Movantis y Circle, y la supervisión del Banco Internacional de Pagos, revela que la innovación tecnológica aún depende de la estabilidad institucional. El crecimiento exponencial de estos activos no sustituye, hasta el momento, la base del sistema financiero actual.
Pablo Hernández de Cos concluyó su intervención durante un seminario realizado en el Banco de Japón el día de ayer lúnes, subrayando esta dependencia:
“Las stablecoins buscan apoyarse en la confianza del dinero fiduciario, lo que demuestra que el ancla monetaria de los bancos centrales sigue siendo indispensable”.
Mientras los volúmenes de transacciones continúan en ascenso, la regulación busca mitigar el arbitraje regulatorio en periodos de estrés financiero, estableciendo un marco que permita la velocidad transaccional sin comprometer la seguridad del sistema global.

