Las tendencias tecnológicas que cambiarán el futuro
Por Roberto Ferger
Hasta hace algunos años, hablar de transformación tecnológica dentro de una empresa era casi sinónimo de hablar del departamento de TI. Hoy una decisión tecnológica puede afectar directamente las ventas, los costos, la atención al cliente e incluso la estructura de una organización.
La CEPAL señaló en enero de 2026 que la inteligencia artificial ya está generando efectos económicos concretos en América Latina y el Caribe, especialmente en la productividad de los trabajadores calificados. Sin embargo, la región todavía tiene un rezago importante en inversión y capacidades.
La inteligencia artificial será probablemente la tecnología más visible antes de 2030. Pero su impacto no estará solamente en los chatbots. Las empresas están comenzando a utilizarla para analizar información, automatizar tareas y apoyar decisiones. En América Latina, las soluciones empresariales de IA ya superan los 100 millones de visitas, de acuerdo con datos de CEPAL correspondientes a 2025.
El trabajo también va a cambiar
La transformación tecnológica tendrá otra consecuencia: cambiará las habilidades que las empresas buscan.
El World Economic Forum calcula que, hacia 2030, la transformación del mercado laboral afectará alrededor del 22% de los empleos actuales. Al mismo tiempo, estima que podrían crearse 170 millones de nuevos puestos y desplazarse 92 millones. Entre los perfiles de mayor crecimiento aparecen especialistas en big data, fintech e inteligencia artificial.
Esto significa que el desafío no será únicamente comprar nuevas herramientas. Las empresas tendrán que preparar a las personas que van a utilizarlas.
Más tecnología también significa más riesgo
La otra cara de la digitalización es la ciberseguridad. Mientras más procesos pasan a sistemas digitales y más información manejan las empresas, mayor es el costo de una vulnerabilidad.
El World Economic Forum ha advertido que la escasez de profesionales especializados en ciberseguridad sigue siendo un problema a nivel mundial. La llegada de la IA, además, está aumentando tanto las posibilidades de defensa como las capacidades de quienes buscan aprovecharse de las vulnerabilidades.
Por eso, seguridad y tecnología ya no pueden tratarse como dos temas separados.
La oportunidad para Latinoamérica
El problema de la región no es la falta de oportunidades. Es la capacidad para aprovecharlas.
La CEPAL advierte que América Latina y el Caribe representa alrededor de 6.6% del PIB mundial, pero recibe apenas 1.12% de la inversión global en inteligencia artificial.
La cifra deja claro que todavía existe una brecha importante. Para cerrarla no bastará con que las empresas adopten las herramientas que vienen de otros mercados. También será necesario desarrollar talento, infraestructura, datos y empresas capaces de crear soluciones propias.
Antes de 2030 veremos más inteligencia artificial, automatización y sistemas capaces de hacer tareas que hoy realizan personas. Pero la verdadera diferencia entre una empresa y otra probablemente no estará en quién tenga acceso primero a la tecnología.
Estará en quién sepa incorporarla mejor a su negocio.
Porque innovar no significa tener la herramienta más nueva.
Significa conseguir que esa herramienta resuelva un problema real, reduzca un costo, abra un mercado o permita hacer algo que antes parecía imposible.


